viernes, noviembre 28, 2008

Vital

Uy, esto era lo que temía, justamente esta carta nos dice todo. El poder y la debilidad. La hermosura y la maldad. La tristeza, y luego, la libertad.
Ya sabés, con espadas no se juega, pero si se lucha. Imaginate una persona que tiene todas las armas del mundo, pero no las puede utilizar, sería fantásticos para todos, menos para esa persona. Tendría un poder enorme en sus manos, y el mundo alrededor viviría en paz. Pero si alguna vez, por uno de esos infortunios de la vida, quiere usar una de esas armas, por lo menos contra ella misma, tampoco puede.
Más fácil, lamento y festejo decirte esto, pero… sos inmortal.

5 comentarios:

luvísita dijo...

te das cuenta de que si no puede usar el arma ya no es un arma? se convierte en un simple objeto.

abri dijo...

claro, pero si partimos de que el arma no es en verdad un a r m a .. sino un simple objeto, y ni siquiera eso, entonces-

bueno g, tú sabes, los árboles. me gustaría deshojarte un día de estos, y ojalá que te llegue la imagen de 'deshojar' linda que tengo ahora en mi cabeza. es algo así como quererte.

ludmila dijo...

depende de que arma hablemos.
si una de las armas de un hombre es la sabiduría, otra la humildad y otra el amor (por decir cuales quieras) que no las pueda usar sería un garron para él, pero los demás no estarían felices, de hecho a muchos los perjudicaría.
si darwin hubiese sido ese hombre provablemente muchas cosas no las sabríamos.
saludos :)

Anónimo dijo...

Gabi gabi, te acordas cuando te cortaste con el filo de una carta?

Abrazo, vamos los honguitos!!!

lalala dijo...

"la tristeza y luego la libertad" son los cambios los que me producen esa conjunción de sensaciones